Friday, October 27, 2006
Unos copian, otros piden derechos de autor
Se extienden los sistemas para combatir el plagio en los trabajos de estudiantes universitarios
Firmante: Juan Meseguer Velasco25-10-2006W75/06
Aunque en teoría las nuevas tecnologías son un buen aliado para la enseñanza, la realidad es que con ellas los alumnos copian más. En Estados Unidos, los profesores están hartos. Por culpa de Internet, dicen, en los últimos años ha habido un "aumento drástico" de casos de plagio. Antes, el estudiante que quería copiar un trabajo tenía que hacerlo a mano; muchos desistían y el que no cejaba en el empeño, por lo menos aprendía algo. El problema es que ahora cualquier estudiante puede bajarse de la Red, con sólo un "clic", cantidades ingentes de conocimientos listos para copiar y pegar.
Para prevenir esto, algunas universidades de Estados Unidos –como las de Maryland, Georgetown o California– han contratado los servicios de Turnitin (http://www.turnitin.com/), una empresa californiana que comprueba y certifica la originalidad de los trabajos estudiantiles. Los alumnos que presentan un trabajo han de enviarlo antes a Turnitin y, a cambio, reciben un "certificado de autenticidad". Cada trabajo queda almacenado para garantizar que ningún otro estudiante lo volverá a utilizar.
En el Reino Unido y en Canadá, cuyos sistemas educativos también se basan en la entrega continua de trabajos, diversas instituciones utilizan los servicios de Turnitin u otros similares como My Drop Box o WCopyfind. La Universidad McGill (Montreal) cuenta con un prestigioso programa para combatir el plagio, "Academic Integrity". Entre otros recursos, ofrece una guía con trucos para que hasta el profesor menos avisado identifique sin problemas un plagio.
Los profesores están encantados con este tipo de prevenciones. Pero los alumnos no están dispuestos a que termine, de buenas a primeras, una práctica de tanta tradición. En los últimos meses diversas organizaciones de estudiantes han denunciado algo sorprendente: la violación de sus derechos de propiedad intelectual. La argumentación es sencilla, pero irrefutable: alguien distinto de mí se está enriqueciendo con el fruto de mi trabajo.
La profesora Rebecca Ingalls, de la Universidad de Tampa (Florida), ha puesto el dedo en la llaga. Tras estudiar el caso de Turnitin –que presta sus servicios a 6.000 instituciones académicas de 90 países–, concluye: "Estos estudiantes entregan sus trabajos a una empresa que hace dinero a su costa, sin compensación económica alguna". Por su parte, los responsables de Turnitin alegan que su objetivo es "proteger los intereses de los estudiantes honrados".
Pero los estudiantes honrados también tienen sus quejas: ¿para qué vamos a currarnos, se preguntan, un trabajo original que nadie se va a leer? "Muchas veces los estudiantes no quieren perder cuatro horas haciendo un trabajo que cuenta muy poco para la nota global, o que saben que no va a ser leído en su totalidad", declaraba Rachel Koechel –estudiante de segundo de carrera– a "Los Angeles Times" (17-06-2006).
http://www.aceprensa.com/art.cgi?articulo=13045
Firmante: Juan Meseguer Velasco25-10-2006W75/06
Aunque en teoría las nuevas tecnologías son un buen aliado para la enseñanza, la realidad es que con ellas los alumnos copian más. En Estados Unidos, los profesores están hartos. Por culpa de Internet, dicen, en los últimos años ha habido un "aumento drástico" de casos de plagio. Antes, el estudiante que quería copiar un trabajo tenía que hacerlo a mano; muchos desistían y el que no cejaba en el empeño, por lo menos aprendía algo. El problema es que ahora cualquier estudiante puede bajarse de la Red, con sólo un "clic", cantidades ingentes de conocimientos listos para copiar y pegar.
Para prevenir esto, algunas universidades de Estados Unidos –como las de Maryland, Georgetown o California– han contratado los servicios de Turnitin (http://www.turnitin.com/), una empresa californiana que comprueba y certifica la originalidad de los trabajos estudiantiles. Los alumnos que presentan un trabajo han de enviarlo antes a Turnitin y, a cambio, reciben un "certificado de autenticidad". Cada trabajo queda almacenado para garantizar que ningún otro estudiante lo volverá a utilizar.
En el Reino Unido y en Canadá, cuyos sistemas educativos también se basan en la entrega continua de trabajos, diversas instituciones utilizan los servicios de Turnitin u otros similares como My Drop Box o WCopyfind. La Universidad McGill (Montreal) cuenta con un prestigioso programa para combatir el plagio, "Academic Integrity". Entre otros recursos, ofrece una guía con trucos para que hasta el profesor menos avisado identifique sin problemas un plagio.
Los profesores están encantados con este tipo de prevenciones. Pero los alumnos no están dispuestos a que termine, de buenas a primeras, una práctica de tanta tradición. En los últimos meses diversas organizaciones de estudiantes han denunciado algo sorprendente: la violación de sus derechos de propiedad intelectual. La argumentación es sencilla, pero irrefutable: alguien distinto de mí se está enriqueciendo con el fruto de mi trabajo.
La profesora Rebecca Ingalls, de la Universidad de Tampa (Florida), ha puesto el dedo en la llaga. Tras estudiar el caso de Turnitin –que presta sus servicios a 6.000 instituciones académicas de 90 países–, concluye: "Estos estudiantes entregan sus trabajos a una empresa que hace dinero a su costa, sin compensación económica alguna". Por su parte, los responsables de Turnitin alegan que su objetivo es "proteger los intereses de los estudiantes honrados".
Pero los estudiantes honrados también tienen sus quejas: ¿para qué vamos a currarnos, se preguntan, un trabajo original que nadie se va a leer? "Muchas veces los estudiantes no quieren perder cuatro horas haciendo un trabajo que cuenta muy poco para la nota global, o que saben que no va a ser leído en su totalidad", declaraba Rachel Koechel –estudiante de segundo de carrera– a "Los Angeles Times" (17-06-2006).
http://www.aceprensa.com/art.cgi?articulo=13045
Thursday, October 19, 2006
Propuestas para revitalizar el matrimonio
En los últimos años está presente en la sociedad civil norteamericana un fuerte movimiento a favor de revitalizar el matrimonio. Un debate que vaya más allá de los adjetivos tópicos de conservador o progresista, exige tener en cuenta lo que las ciencias sociales han revelado sobre los efectos y costes sociales de distintas formas familiares. Esto es lo que se han propuesto un nutrido grupo de profesores universitarios norteamericanos de primera fila, en un documento (1) que destaca por su análisis y sus propuestas.
No es nada fácil sintetizar en poco más de cuarenta páginas las ventajas que supone el matrimonio para la pareja y para la sociedad, así como identificar las tendencias que hoy lo amenazan y formular unas propuestas de reforma asequibles. Y citando en cada caso las investigaciones que avalan lo que se afirma. Los más de 70 profesores universitarios firmantes del documento "Marriage and the Public Good: Ten Principles" lo consiguen de modo brillante y sereno.
Se nota que entre los autores hay intelectuales relevantes, de universidades prestigiosas. Juristas como Mary Ann Glendon, de Harvard, o Roger P. George, de Princeton; filósofos como Ralph McInerny, de la Universidad de Notre Dame, o Daniel N. Robinson, de Georgetown; psicólogos como Paul C. Vitz o Roger Scruton; bioéticos como Leon R. Kass, de la Universidad de Chicago; expertos en política pública como James Q. Wilson o Jean Bethke Elshtain... Historiadores, economistas, biólogos, expertos familiares... Católicos, judíos, protestantes o no creyentes. Lo que les une es que tienen a sus espaldas años de docencia y abundantes publicaciones. Y su determinación de defender el matrimonio.Argumentos racionales
No lo hacen por su apego a una tradición o por motivos estrictamente religiosos. Defienden una comprensión del matrimonio que "es el fruto trascultural de una amplia reflexión y experiencia humanas, y está apoyada en un considerable número de pruebas proporcionadas por las ciencias sociales". Pero también advierten que "una cultura matrimonial no puede florecer en una sociedad cuyas instituciones básicas –universidades, tribunales, legislaturas, religiones– no solo no defienden el matrimonio, sino que lo debilitan tanto conceptualmente como en la prática".
Su contribución sigue varios pasos. Primero, establecen "Diez principios" que sintetizan su modo de entender el papel del matrimonio y la familia en la sociedad. En segundo lugar, aportan los resultados de investigaciones en ciencias sociales y biológicas que avalan su análisis, citando siempre la bibliografía para quien quiera comprobarla; ahí predominan los datos empíricos, referidos sobre todo a EE.UU. Pero la defensa racional del matrimonio no puede basarse solo en la utilidad; por eso sigue el análisis desde el punto de vista de la filosofía política y moral. Finalmente, hacen sus propuestas sobre políticas que fortalezcan el matrimonio como institución social.Cuatro amenazas
Estos expertos señalan cuatro tendencias que están minando los beneficiosos efectos sociales que tiene el matrimonio. El primero es el aumento de las rupturas matrimoniales:
"Desde 1960 a 2000, la tasa de divorcio en los Estados Unidos creció más del doble, pasando del 20% al 45% de todos los primeros matrimonios, aunque se aprecia un ligero descenso desde 1980. Los datos muestran que aproximadamente dos tercios de los divorcios de matrimonios con hijos tuvieron lugar en parejas con bajo nivel de conflicto, en las que la causa del divorcio no fue la violencia doméstica o el maltrato psicológico. Por desgracia, la mayor carga del divorcio de los padres recaerá sobre esos niños".
Y aquí los autores citan los abundantes estudios que han comprobado la mayor probabilidad de repercusiones sociales negativas en los hijos de divorciados (fracaso escolar, escasa relación con uno de los padres, problemas mentales, consumo de drogas, más riesgo de divorcio al llegar a adultos...).Hijos nacidos fuera del matrimonio
"Desde 1960 a 2003, el porcentaje de hijos nacidos fuera del matrimonio creció del 5% al 35%. Aunque un creciente número de estos niños nació en parejas que cohabitaban –el 42% según una reciente estimación– la mayoría pasarán gran parte de su infancia en un hogar monoparental, entre otras cosas porque la gran mayoría de las parejas no casadas acaban separándose, también las que tienen hijos".
El mayor problema de esta situación es que niega a los hijos la oportunidad de tener dos padres comprometidos diariamente con su bienestar material y psicológico. Y los niños de familias monoparentales sufren también las desventajas asociadas con los hijos del divorcio.Cohabitación, relación débil
Los autores consideran que el crecimiento de la cohabitación es una tendencia negativa, pues las parejas que cohabitan son por regla general más débiles que los matrimonios y dan lugar a un tipo de relación más pobre. "La cohabitación no implica el mismo nivel de compromiso moral y legal que el matrimonio; estas parejas a menudo no están de acuerdo sobre el estatus de su relación; y no reciben de sus amigos y familiares el apoyo social que reciben las parejas casadas".
Citan estudios según los cuales las parejas que cohabitan presentan mayores tasas de violencia doméstica, infidelidad sexual e inestabilidad, en comparación con las parejas casadas. La mayoría de los estudios muestran que las parejas que cohabitan antes de casarse tienen mayor riesgo de divorcio, en comparación con las parejas que se casan directamente sin cohabitación previa (aunque el riesgo de divorcio no parece ser superior en las parejas que solo cohabitan después de comprometerse).
La cohabitación no es el mejor ambiente tampoco para la crianza de los hijos. Según un reciente estudio, el 50% de los hijos nacidos en parejas de hecho verán que sus padres se han separado antes de cumplir los cinco años, mientras que en las parejas casadas eso lo experimentarán el 15% de los hijos".Hijos en parejas homosexuales
Los académicos advierten que "la actual investigación sobre los niños criados en parejas del mismo sexo es todavía inconcluyente y poco desarrollada: no tenemos estudios longitudinales, de amplia base y a largo plazo". "Sin embargo, amplia literatura científica sobre la crianza de los hijos indica que los dos sexos aportan diferentes talentos a la educación de los hijos, y que es beneficioso para los niños crecer estando a cargo de sus dos padres biológicos".
Más claro les parece que el matrimonio entre personas del mismo sexo solo puede perjudicar al concepto de matrimonio. "El matrimonio homosexual debilita más la idea de que procreación y matrimonio están conectados. Socava la idea de que los hijos necesitan un padre y una madre, debilitando aún más la norma social de que los hombres deben responsabilizarse de los hijos que engendran. Finalmente, el matrimonio homosexual corroerá probablemente las normas de la fidelidad sexual, desde el momento que los partidarios del matrimonio gay y las parejas de este tipo tienden a minusvalorar la importancia de la fidelidad sexual en su definición de matrimonio. Estudios sobre hombres que se han unido civilmente en Vermont indican que el 50% de ellos no valoran la fidelidad sexual, y que los índices de promiscuidad sexual son altos entre los varones gays".Cambiar es posible
Los autores proponen prestar especial atención a cinco áreas.
1. Proteger la concepción pública del matrimonio como la unión de un hombre con una mujer como esposo y esposa.
"La definición legal del matrimonio es influyente. Los jueces no deberían tratar de redefinir el matrimonio imponiendo una concepción jurídica del matrimonio, o declarando falsamente que nuestra idea histórica del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer se deriva del prejuicio o la sinrazón. La ley no debería trasladar a la próxima generación el falso mensaje de que el matrimonio es irrelevante o secundario, extendiendo los beneficios del matrimonio a las parejas o individuos no casados".
Para proteger la institución del matrimonio los firmantes proponen dirigirse a los representantes electos para pedirles que voten contra cualquier ley que altere el significado del matrimonio.
Sin embargo, precisan, "no nos oponemos a que dos o más personas, tanto si son parientes como si no, lleguen a acuerdos legales para compartir la propiedad, los seguros, tomar decisiones médicas por el otro, etc.".
Sí se oponen a que se dé a las parejas de hecho el mismo estatus que a las casadas. "Sería injusto e imprudente tanto imponer obligaciones maritales a gente que no quiere asumirlas como extender los beneficios del matrimonio a parejas que no están casadas".2. Ensayar reformas en las leyes de divorcio.
"Bajo la actual legislación americana de divorcio, los tribunales ofrecen menos protección al contrato matrimonial que a un contrato mercantil ordinario. Algunos de nosotros apoyamos volver a un sistema de divorcio basado en la culpa, otros no. Pero todos reconocemos que el sistema actual ha fracasado, tanto en términos éticos como prácticos, y necesita una reforma profunda".
Frente a los que propugnan un divorcio fácil como medio para defender a la mujer y a los niños en caso de violencia doméstica, los autores responden que este es un falso remedio para un asunto importante: "Ya que tanto los niños como los adultos sufren un riesgo mucho mayor de violencia doméstica y malos tratos en las uniones de hecho, fomentar altas tasas de fragmentación familiar no es una buena estrategia" para protegerlos.
Como propuestas concretas para frenar las rupturas matrimoniales, sugieren:
a) Ampliar los periodos de espera para el divorcio unilateral sin culpa. Requerir a las parejas de matrimonios que no sufren violencia que reciban un asesoramiento (religioso, secular o público) que les ayude a resolver sus diferencias y a renovar su compromiso matrimonial.
b) Permitir los pactos prematrimoniales restrictivos del divorcio para aquellas parejas que prefieran un compromiso matrimonial más fuerte que el que la ley prevé ahora.
c) Desarrollar en los tribunales los programas que incluyen intervenciones para casos de divorcio, para facilitar la reconciliación y mitigar la acritud y la litigiosidad.
d) Tener en cuenta los criterios de culpa de los cónyuges a la hora de distribuir sus propiedades, cuando son compatibles con el interés de los hijos. Las propiedades no deberían distribuirse del mismo modo entre el cónyuge que ha sido infiel o abusivo y el cónyuge inocente.
e) Crear programas pilotos de educación para el matrimonio e intervenciones en casos de divorcio en comunidades de alto riesgo, con programas tanto religiosos como civiles.3. No penalizar a los matrimonios de baja renta.
Los autores mantienen que el sistema fiscal y de asistencia social de EE.UU. trata sustancialmente mejor desde el punto de vista económico a las parejas de hecho que a las casadas. Citan los casos de las deducciones del impuesto sobre los rendimientos del trabajo y Medicaid.
4. Mejorar en el sistema fiscal las disposiciones a favor de la familia y de los hijos.
5. Proteger los intereses de los niños frente a la industria de la procreación artificial.
"Los padres que buscan descendencia merecen nuestra comprensión y apoyo. Pero no hasta el punto de crear deliberadamente toda una clase de niños privados de su derecho natural a saber sus orígenes y su profunda necesidad de un padre y una madre unidos".
Para proteger a los niños frente a los intereses de esta industria proponen:
a) Prohibir el anonimato en la donación de semen o de óvulos. "Los niños tienen derecho a conocer sus orígenes biológicos. Los adultos no deben privar a los niños de este derecho para satisfacer sus propios deseos de tener descendencia".
b) Considerar la posibilidad de que el uso de las tecnologías reproductivas se reserve a las parejas casadas.
c) Que la ley no permita crear niños legalmente huérfanos. "Exigir que los donantes de esperma (y/o las clínicas como agentes subrogados) sean responsables legal y económicamente de cualquier niño al que den origen y que no tenga padre legal".
"En definitiva, concluyen, las familias, las comunidades religiosas, las organizaciones comunitarias y los políticos deberían trabajar juntos para conseguir reforzar el matrimonio de modo que más niños sean criados por su madre y su padre en uniones duraderas y llenas de amor".
http://www.aceprensa.com/art.cgi?articulo=13000
____________________
(1) El documento, titulado "Marriage and the Public Good: Ten Principles", es el resultado de debates académicos patrocinados por el Witherspoon Institute (Princeton, New Jersey). Hasta julio de 2006 había sido firmado por 71 profesores. Puede encontrarse en: http://winst.org/.
No es nada fácil sintetizar en poco más de cuarenta páginas las ventajas que supone el matrimonio para la pareja y para la sociedad, así como identificar las tendencias que hoy lo amenazan y formular unas propuestas de reforma asequibles. Y citando en cada caso las investigaciones que avalan lo que se afirma. Los más de 70 profesores universitarios firmantes del documento "Marriage and the Public Good: Ten Principles" lo consiguen de modo brillante y sereno.
Se nota que entre los autores hay intelectuales relevantes, de universidades prestigiosas. Juristas como Mary Ann Glendon, de Harvard, o Roger P. George, de Princeton; filósofos como Ralph McInerny, de la Universidad de Notre Dame, o Daniel N. Robinson, de Georgetown; psicólogos como Paul C. Vitz o Roger Scruton; bioéticos como Leon R. Kass, de la Universidad de Chicago; expertos en política pública como James Q. Wilson o Jean Bethke Elshtain... Historiadores, economistas, biólogos, expertos familiares... Católicos, judíos, protestantes o no creyentes. Lo que les une es que tienen a sus espaldas años de docencia y abundantes publicaciones. Y su determinación de defender el matrimonio.Argumentos racionales
No lo hacen por su apego a una tradición o por motivos estrictamente religiosos. Defienden una comprensión del matrimonio que "es el fruto trascultural de una amplia reflexión y experiencia humanas, y está apoyada en un considerable número de pruebas proporcionadas por las ciencias sociales". Pero también advierten que "una cultura matrimonial no puede florecer en una sociedad cuyas instituciones básicas –universidades, tribunales, legislaturas, religiones– no solo no defienden el matrimonio, sino que lo debilitan tanto conceptualmente como en la prática".
Su contribución sigue varios pasos. Primero, establecen "Diez principios" que sintetizan su modo de entender el papel del matrimonio y la familia en la sociedad. En segundo lugar, aportan los resultados de investigaciones en ciencias sociales y biológicas que avalan su análisis, citando siempre la bibliografía para quien quiera comprobarla; ahí predominan los datos empíricos, referidos sobre todo a EE.UU. Pero la defensa racional del matrimonio no puede basarse solo en la utilidad; por eso sigue el análisis desde el punto de vista de la filosofía política y moral. Finalmente, hacen sus propuestas sobre políticas que fortalezcan el matrimonio como institución social.Cuatro amenazas
Estos expertos señalan cuatro tendencias que están minando los beneficiosos efectos sociales que tiene el matrimonio. El primero es el aumento de las rupturas matrimoniales:
"Desde 1960 a 2000, la tasa de divorcio en los Estados Unidos creció más del doble, pasando del 20% al 45% de todos los primeros matrimonios, aunque se aprecia un ligero descenso desde 1980. Los datos muestran que aproximadamente dos tercios de los divorcios de matrimonios con hijos tuvieron lugar en parejas con bajo nivel de conflicto, en las que la causa del divorcio no fue la violencia doméstica o el maltrato psicológico. Por desgracia, la mayor carga del divorcio de los padres recaerá sobre esos niños".
Y aquí los autores citan los abundantes estudios que han comprobado la mayor probabilidad de repercusiones sociales negativas en los hijos de divorciados (fracaso escolar, escasa relación con uno de los padres, problemas mentales, consumo de drogas, más riesgo de divorcio al llegar a adultos...).Hijos nacidos fuera del matrimonio
"Desde 1960 a 2003, el porcentaje de hijos nacidos fuera del matrimonio creció del 5% al 35%. Aunque un creciente número de estos niños nació en parejas que cohabitaban –el 42% según una reciente estimación– la mayoría pasarán gran parte de su infancia en un hogar monoparental, entre otras cosas porque la gran mayoría de las parejas no casadas acaban separándose, también las que tienen hijos".
El mayor problema de esta situación es que niega a los hijos la oportunidad de tener dos padres comprometidos diariamente con su bienestar material y psicológico. Y los niños de familias monoparentales sufren también las desventajas asociadas con los hijos del divorcio.Cohabitación, relación débil
Los autores consideran que el crecimiento de la cohabitación es una tendencia negativa, pues las parejas que cohabitan son por regla general más débiles que los matrimonios y dan lugar a un tipo de relación más pobre. "La cohabitación no implica el mismo nivel de compromiso moral y legal que el matrimonio; estas parejas a menudo no están de acuerdo sobre el estatus de su relación; y no reciben de sus amigos y familiares el apoyo social que reciben las parejas casadas".
Citan estudios según los cuales las parejas que cohabitan presentan mayores tasas de violencia doméstica, infidelidad sexual e inestabilidad, en comparación con las parejas casadas. La mayoría de los estudios muestran que las parejas que cohabitan antes de casarse tienen mayor riesgo de divorcio, en comparación con las parejas que se casan directamente sin cohabitación previa (aunque el riesgo de divorcio no parece ser superior en las parejas que solo cohabitan después de comprometerse).
La cohabitación no es el mejor ambiente tampoco para la crianza de los hijos. Según un reciente estudio, el 50% de los hijos nacidos en parejas de hecho verán que sus padres se han separado antes de cumplir los cinco años, mientras que en las parejas casadas eso lo experimentarán el 15% de los hijos".Hijos en parejas homosexuales
Los académicos advierten que "la actual investigación sobre los niños criados en parejas del mismo sexo es todavía inconcluyente y poco desarrollada: no tenemos estudios longitudinales, de amplia base y a largo plazo". "Sin embargo, amplia literatura científica sobre la crianza de los hijos indica que los dos sexos aportan diferentes talentos a la educación de los hijos, y que es beneficioso para los niños crecer estando a cargo de sus dos padres biológicos".
Más claro les parece que el matrimonio entre personas del mismo sexo solo puede perjudicar al concepto de matrimonio. "El matrimonio homosexual debilita más la idea de que procreación y matrimonio están conectados. Socava la idea de que los hijos necesitan un padre y una madre, debilitando aún más la norma social de que los hombres deben responsabilizarse de los hijos que engendran. Finalmente, el matrimonio homosexual corroerá probablemente las normas de la fidelidad sexual, desde el momento que los partidarios del matrimonio gay y las parejas de este tipo tienden a minusvalorar la importancia de la fidelidad sexual en su definición de matrimonio. Estudios sobre hombres que se han unido civilmente en Vermont indican que el 50% de ellos no valoran la fidelidad sexual, y que los índices de promiscuidad sexual son altos entre los varones gays".Cambiar es posible
Los autores proponen prestar especial atención a cinco áreas.
1. Proteger la concepción pública del matrimonio como la unión de un hombre con una mujer como esposo y esposa.
"La definición legal del matrimonio es influyente. Los jueces no deberían tratar de redefinir el matrimonio imponiendo una concepción jurídica del matrimonio, o declarando falsamente que nuestra idea histórica del matrimonio como la unión de un hombre y una mujer se deriva del prejuicio o la sinrazón. La ley no debería trasladar a la próxima generación el falso mensaje de que el matrimonio es irrelevante o secundario, extendiendo los beneficios del matrimonio a las parejas o individuos no casados".
Para proteger la institución del matrimonio los firmantes proponen dirigirse a los representantes electos para pedirles que voten contra cualquier ley que altere el significado del matrimonio.
Sin embargo, precisan, "no nos oponemos a que dos o más personas, tanto si son parientes como si no, lleguen a acuerdos legales para compartir la propiedad, los seguros, tomar decisiones médicas por el otro, etc.".
Sí se oponen a que se dé a las parejas de hecho el mismo estatus que a las casadas. "Sería injusto e imprudente tanto imponer obligaciones maritales a gente que no quiere asumirlas como extender los beneficios del matrimonio a parejas que no están casadas".2. Ensayar reformas en las leyes de divorcio.
"Bajo la actual legislación americana de divorcio, los tribunales ofrecen menos protección al contrato matrimonial que a un contrato mercantil ordinario. Algunos de nosotros apoyamos volver a un sistema de divorcio basado en la culpa, otros no. Pero todos reconocemos que el sistema actual ha fracasado, tanto en términos éticos como prácticos, y necesita una reforma profunda".
Frente a los que propugnan un divorcio fácil como medio para defender a la mujer y a los niños en caso de violencia doméstica, los autores responden que este es un falso remedio para un asunto importante: "Ya que tanto los niños como los adultos sufren un riesgo mucho mayor de violencia doméstica y malos tratos en las uniones de hecho, fomentar altas tasas de fragmentación familiar no es una buena estrategia" para protegerlos.
Como propuestas concretas para frenar las rupturas matrimoniales, sugieren:
a) Ampliar los periodos de espera para el divorcio unilateral sin culpa. Requerir a las parejas de matrimonios que no sufren violencia que reciban un asesoramiento (religioso, secular o público) que les ayude a resolver sus diferencias y a renovar su compromiso matrimonial.
b) Permitir los pactos prematrimoniales restrictivos del divorcio para aquellas parejas que prefieran un compromiso matrimonial más fuerte que el que la ley prevé ahora.
c) Desarrollar en los tribunales los programas que incluyen intervenciones para casos de divorcio, para facilitar la reconciliación y mitigar la acritud y la litigiosidad.
d) Tener en cuenta los criterios de culpa de los cónyuges a la hora de distribuir sus propiedades, cuando son compatibles con el interés de los hijos. Las propiedades no deberían distribuirse del mismo modo entre el cónyuge que ha sido infiel o abusivo y el cónyuge inocente.
e) Crear programas pilotos de educación para el matrimonio e intervenciones en casos de divorcio en comunidades de alto riesgo, con programas tanto religiosos como civiles.3. No penalizar a los matrimonios de baja renta.
Los autores mantienen que el sistema fiscal y de asistencia social de EE.UU. trata sustancialmente mejor desde el punto de vista económico a las parejas de hecho que a las casadas. Citan los casos de las deducciones del impuesto sobre los rendimientos del trabajo y Medicaid.
4. Mejorar en el sistema fiscal las disposiciones a favor de la familia y de los hijos.
5. Proteger los intereses de los niños frente a la industria de la procreación artificial.
"Los padres que buscan descendencia merecen nuestra comprensión y apoyo. Pero no hasta el punto de crear deliberadamente toda una clase de niños privados de su derecho natural a saber sus orígenes y su profunda necesidad de un padre y una madre unidos".
Para proteger a los niños frente a los intereses de esta industria proponen:
a) Prohibir el anonimato en la donación de semen o de óvulos. "Los niños tienen derecho a conocer sus orígenes biológicos. Los adultos no deben privar a los niños de este derecho para satisfacer sus propios deseos de tener descendencia".
b) Considerar la posibilidad de que el uso de las tecnologías reproductivas se reserve a las parejas casadas.
c) Que la ley no permita crear niños legalmente huérfanos. "Exigir que los donantes de esperma (y/o las clínicas como agentes subrogados) sean responsables legal y económicamente de cualquier niño al que den origen y que no tenga padre legal".
"En definitiva, concluyen, las familias, las comunidades religiosas, las organizaciones comunitarias y los políticos deberían trabajar juntos para conseguir reforzar el matrimonio de modo que más niños sean criados por su madre y su padre en uniones duraderas y llenas de amor".
http://www.aceprensa.com/art.cgi?articulo=13000
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(1) El documento, titulado "Marriage and the Public Good: Ten Principles", es el resultado de debates académicos patrocinados por el Witherspoon Institute (Princeton, New Jersey). Hasta julio de 2006 había sido firmado por 71 profesores. Puede encontrarse en: http://winst.org/.
Monday, October 16, 2006
La influencia de la maternidad en la vida profesional
En busca de soluciones a la crisis de natalidad
¿Cómo repercute la llegada de un hijo en la vida profesional de la madre y del padre? El Instituto Nacional de Estudios Demográficos francés ha publicado un estudio (1) a partir de una encuesta realizada en 2004-2005 entre 9.745 hombres y mujeres de 20 a 49 años.
Los resultados muestran que, como es previsible, el comportamiento profesional de la madre se ve más afectado que el del padre. Pero las diferencias son mucho más amplias de lo que cabría esperar.
En el año que sigue al nacimiento del primer hijo, el 30% de las mujeres declaran que su actividad profesional se ha visto modificada, ya se trate de un cambio de horarios, de estatuto, de intensidad del trabajo o un abandono del trabajo; en el segundo hijo, el 46% de las mujeres reconocen una modificación de su dedicación profesional; y tras el tercero, un 56%. En cambio, para los hombres, el rango del nacimiento tiene poco impacto sobre la dedicación profesional, pues los cambios afectan solo al 6 ó 7% de los padres en cualquiera de los casos.
Varios factores influyen en la permanencia o el abandono del trabajo en el caso de las mujeres. En primer lugar, el número de hijos. La proporción de mujeres sin empleo, ya sean inactivas, en permiso de maternidad o en paro, aumenta con el número de hijos. En el año siguiente al nacimiento de un hijo, el 38% de las madres no trabajan si es el primero, el 51% si es el segundo, y el 69% si es el tercero.
Las interrupciones temporales o la reducción del tiempo de trabajo son más frecuentes tras el nacimiento del segundo o del tercer hijo. En el caso de Francia, se nota la influencia del subsidio parental de educación, que se concede a las personas que desean dedicarse a la educación de sus hijos a partir del segundo. La prestación (en torno a 500 euros mensuales) compensa en parte el cese de actividad profesional. Al beneficiario se le reserva su puesto de trabajo durante tres años. En 2003, se beneficiaban de esta situación 562.500 familias.
Pero en el caso de las madres que tenían un empleo antes del nacimiento, las interrupciones del trabajo son de corta duración. Al cabo de dos años, más de la mitad han vuelto a trabajar.
Las características del empleo son el segundo factor influyente. Las madres con contratos de duración determinada, las que tienen menos titulación y las del sector privado antes que las del público, son las que más tienden a dejar el trabajo.
También influye la historia familiar: después de un nacimiento, las mujeres cuyas madres han trabajado siempre mantienen más a menudo que las otras su trayectoria profesional.
Y, lógicamente, la situación económica es determinante: las madres solas o las que viven con un parado reducen menos a menudo su actividad.
Un nacimiento tiene también consecuencias sobre las personas sin empleo, especialmente para los hombres. El 58% de los hombres que están en paro antes de un nacimiento, intensifican la búsqueda de empleo o logran un trabajo en el año siguiente, mientras que solo el 25% de las desempleadas lo consiguen. Es decir, la paternidad estimula a los hombres en paro y desanima a buscar empleo a las paradas.
____________________
(1) Ariane Pailhé y Anne Solaz, "Vie professionnelle et naissanc: la charge de la conciliation repose essentiellement sur les femmes", Population et Sociétés, nº 426 (septiembre 2006).
Ver también Las nuevas políticas pronatalistas en Europa y Más ayudas para las familias en Alemania.
http://www.aceprensa.com/art.cgi?articulo=12966
¿Cómo repercute la llegada de un hijo en la vida profesional de la madre y del padre? El Instituto Nacional de Estudios Demográficos francés ha publicado un estudio (1) a partir de una encuesta realizada en 2004-2005 entre 9.745 hombres y mujeres de 20 a 49 años.
Los resultados muestran que, como es previsible, el comportamiento profesional de la madre se ve más afectado que el del padre. Pero las diferencias son mucho más amplias de lo que cabría esperar.
En el año que sigue al nacimiento del primer hijo, el 30% de las mujeres declaran que su actividad profesional se ha visto modificada, ya se trate de un cambio de horarios, de estatuto, de intensidad del trabajo o un abandono del trabajo; en el segundo hijo, el 46% de las mujeres reconocen una modificación de su dedicación profesional; y tras el tercero, un 56%. En cambio, para los hombres, el rango del nacimiento tiene poco impacto sobre la dedicación profesional, pues los cambios afectan solo al 6 ó 7% de los padres en cualquiera de los casos.
Varios factores influyen en la permanencia o el abandono del trabajo en el caso de las mujeres. En primer lugar, el número de hijos. La proporción de mujeres sin empleo, ya sean inactivas, en permiso de maternidad o en paro, aumenta con el número de hijos. En el año siguiente al nacimiento de un hijo, el 38% de las madres no trabajan si es el primero, el 51% si es el segundo, y el 69% si es el tercero.
Las interrupciones temporales o la reducción del tiempo de trabajo son más frecuentes tras el nacimiento del segundo o del tercer hijo. En el caso de Francia, se nota la influencia del subsidio parental de educación, que se concede a las personas que desean dedicarse a la educación de sus hijos a partir del segundo. La prestación (en torno a 500 euros mensuales) compensa en parte el cese de actividad profesional. Al beneficiario se le reserva su puesto de trabajo durante tres años. En 2003, se beneficiaban de esta situación 562.500 familias.
Pero en el caso de las madres que tenían un empleo antes del nacimiento, las interrupciones del trabajo son de corta duración. Al cabo de dos años, más de la mitad han vuelto a trabajar.
Las características del empleo son el segundo factor influyente. Las madres con contratos de duración determinada, las que tienen menos titulación y las del sector privado antes que las del público, son las que más tienden a dejar el trabajo.
También influye la historia familiar: después de un nacimiento, las mujeres cuyas madres han trabajado siempre mantienen más a menudo que las otras su trayectoria profesional.
Y, lógicamente, la situación económica es determinante: las madres solas o las que viven con un parado reducen menos a menudo su actividad.
Un nacimiento tiene también consecuencias sobre las personas sin empleo, especialmente para los hombres. El 58% de los hombres que están en paro antes de un nacimiento, intensifican la búsqueda de empleo o logran un trabajo en el año siguiente, mientras que solo el 25% de las desempleadas lo consiguen. Es decir, la paternidad estimula a los hombres en paro y desanima a buscar empleo a las paradas.
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(1) Ariane Pailhé y Anne Solaz, "Vie professionnelle et naissanc: la charge de la conciliation repose essentiellement sur les femmes", Population et Sociétés, nº 426 (septiembre 2006).
Ver también Las nuevas políticas pronatalistas en Europa y Más ayudas para las familias en Alemania.
http://www.aceprensa.com/art.cgi?articulo=12966
Wednesday, October 11, 2006
Octubre: mes del Rosari
Amb motiu de la festa de la Mare de Déu del Roser celebrada el passat 7 d'octubre, Benet XVI recorda que en aquest dia la Mare de Déu ens convida a descobrir de nou la bellesa d'aquesta oració, senzilla i profunda.
L'oració del Rosari i les missions, dues característiques del mes d'octubre, van ser els temes de reflexió de Benet XVI en l'últim Àngelus resat pel papa a Castelgandolfo, abans del retorn a Roma."Dissabte , 7 d'octubre -va dir el Papa-, celebrem la festa de la Nostra Senyora del Roser, i és com si, cada any, la Mare de Déu ens convidés a descobrir de nou la bellesa d'aquesta oració, senzilla i profunda". Després, va recordar que Joan Pau II va ser "un gran apòstol del Rosari" i va esmentar la carta apostòlica "Rosarium Virginis Mariae", que havia dedicat a aquesta oració."El Rosari -va prosseguir- és una oració contemplativa i cristocèntrica, inseparable de la meditació de la Sagrada Escriptura. És la pregària del cristià que avança en la peregrinació de la fe, seguint Jesús, precedit per Maria".El Papa va convidar tothom a resar aquest mes el Rosari "en família, en les comunitats i en les parròquies per les intencions del Papa, per la missió de l'Església i per la pau al món".
http://www.opusdei.cat/art.php?p=19370